Los Fondos de inversión son patrimonios constituidos por las aportaciones de los partícipes, que son los únicos propietarios y se sustentan en dos pilares: la GESTORA, GESPROFIT en nuestro caso, cuya única misión es tomar las decisiones de inversión y comercializar los Fondos, y el BANCO DEPOSITARIO (RBC DEXIA, uno de los mayores bancos custodios del mundo, para nuestros fondos), responsable de la liquidación y custodia de los títulos. La Gestora no tiene firma en las cuentas de los Fondos, solo el depositario.

Esta separación de funciones y el que los patrimonios son de exclusiva propiedad de los partícipes, constituye una garantía esencial de los Fondos de Inversión.

Cualquier problema que puedan tener las Gestoras o los Depositarios no afecta a los patrimonios de los Fondos ni por lo tanto a sus partícipes. Su evolución depende únicamente de la gestión y de las comisiones que perciben.

Ventajas fiscales: el partícipe demora el pago del impuesto de plusvalía hasta que vende sus participaciones y solo por la parte dispuesta. En caso de las herencias por fallecimiento las plusvalías acumuladas a lo largo del tiempo quedan exentas. Los traspasos entre Fondos no tributan.